
Por un momento llegué a pensar que las cámaras de Antena 3 estaban intentando cogerme por sorpresa por aquello de ser hoy el día de los santos inocentes, para luego retransmitirlo en la Gala de la noche, pero lo cierto es que famoso no soy (Dios me libre de sufrir tal acoso), aunque sí conocido, por eso no tengo ningún rubor en identificarme.
Soy el P. Luis Miguel Marchante Úbeda, Comendador del convento de la Merced de Herencia. Ojalá y todo se hubiese quedado en una simple inocentada, pero no ha sido así. Siempre he intentado mantenerme al margen de los comentarios, a veces polémicos, sobre la relación parroquia-convento. Pero hoy, tal y como apuntaban los meteorólogos para este fin de semana, llegó la gota que colmó el vaso. Cuando se trata de pisar la dignidad de las personas, vamos por mal camino.
Me explico. Me imagino que muchos conocéis la revista parroquial de Herencia Parroquia en Marcha, pues bien, en el número 227, publicado en diciembre de 2008, en el apartado de noticias, concretamente en las páginas 19-20, se vertían unas supuestas aclaraciones y declaraciones “un tanto tirantes” acerca del concierto que la Orquesta Sinfónica la Mancha ofreció en nuestro convento días atrás, después de haber sido rechazada la actuación en la Parroquia de la Inmaculada Concepción.
Cito textualmente: “[...] desde la Parroquia se quiso recordar que existe una normativa vigente sobre actos culturales no religiosos en los templos, publicado por el Boletín Diocesano del Obispado Diocesano de Ciudad Real en marzo del 1986. En esta normativa dirigida a los párrocos y rectores de templos, se recuerda que según el Código de Derecho Canónico en el canon 1210, se prohiben los actos que no estén en consonancia con la santidad del lugar [...]La Autorización para los conciertos en las iglesias debe ceñirse de suyo a los conciertos de música sacra y de música religiosa. La música clásica no pertenece a este género de música. En caso de autorizar los conciertos, los organizadores presentarán previamente al programa, en el que conste el tema de las obras, los compositores y los intérpretes. El permiso, en caso de ser concedido, deberá ser comunicado el Obispado que dará su visto bueno [...]”. (Disculpen, sé que hay errores gramaticales, pero una cita textual ... es una cita textual).
Después de este “aperitivo”, que me quitó el apetito para todo el día, fíjense ustedes por donde que hoy me sirven en bandeja de plata un menú muy apetecible para degustar, con guinda y todo en el postre (será por la generosidad que todos derrochamos en estos días de Navidad).

Hete ahí que hoy, día de los santos inocentes, vuelvo a repetir, la Asociación Musical Santa Cecilia ofrece su concierto de Navidad (esta vez en la Parroquia de la Inmaculada Concepción) y ya que por motivos pastorales no puedo asistir a deleitarme con su música (lo hacen muy bien) pido que me dejen el programa del concierto que van a ofrecer. En ese momento sentí que me habían pegado el muñeco de inocente, inocente, en la espalda, al leer el repertorio.
Yo me imaginaba, inocente de mí, que en un lugar tan sacro, como es una parroquia, y a la vez tan puro, al ser la titular la advocación de la Inmaculada, solamente se escucharía música sacra, pero he ahí la sorpresa... me encuentro con la banda sonora de la película El último mohicano, con Los chicos del coro, con una canción del archiconocido Michael Jackson, y digo archiconocido, no sólo por sus canciones, sino por sus escándalos con la justicia a causa de las acusaciones que tuvo de pederasta... y así podríamos seguir comentando alguna más.
Ante esto, me vienen a la mente muchas preguntas y una sola respuesta que prefiero guardármela para mi fuero interno. ¿De qué vamos?, ¿Se trata de atacar por atacar?, ¿Acaso los celos son los causantes de toda esta “movida”?, ¿Acaso nuestro Obispo (también el mío) ha dado permiso para este concierto porque está de acuerdo con los autores, intérpretes, el tipo de música y el repertorio en general?, ¿O es que hemos esquivado a la autoridad y no se le ha presentado el programa? Pues os remito, tal y como lo hicisteis con nosotros, a que os leáis el canon 1210. O todos moros, o todos cristianos. (Por cierto, que yo también tengo el Código de Derecho Canónico en mi mesilla de noche, lo he estudiado en profundidad y tiene otros cánones muy sabrosos que quizás, para otra ocasión, habrá que recordar a más de uno).
Preocupémonos más por tratar bien a la gente sin hacer comentarios hirientes y sin sentido; mucho mejor nos iría. Antes de ser tan “legalistas” para lo que nos interesa, seamos más cercanos, más pastoralistas y más caritativos con la gente. Por cierto, en el convento no practicamos ningún rito extraño que esté fuera de la ortodoxia católica, apostólica y romana, ni pasamos por alto las normas del Código de Derecho Canónico. Eso sí, creemos que nuestra misión es el servicio a la comunidad cristiana; nos gusta colaborar con las diversas Instituciones locales y dar facilidades a las personas, siempre que “se pueda”, claro está. Lo digo, dicho sea de paso, por esos comentarios tan dañinos que pululan por el ambiente y que no tienen otra misión que herir la sensibilidad de las personas sencillas, introduciéndolas en un mar de confusión: “en el convento no te puedes casar” (habría que explicar a la gente el término poder, con agrado y buenas maneras), “la misa del convento no vale” (bueno, esto ni comentario), basta ya. Las epidemias, por desgracia, son por enfermedades, como la de la gripe que nos acecha ahora. No incubemos virus que hagan daño a la fe o al espíritu, porque pueden herirnos de muerte y las vacunas son muy caras.
No quiero que se me pasen las felicitaciones para la Asociación Musical Santa Cecilia; no os pude escuchar, pero seguro que lo hicisteis tan bien como siempre. “Todo esto” no va con vosotros, entendedme. Felicidades por vuestro trabajo y por hacernos pasar unos momentos tan agradables.
Ojalá y comencemos un año NUEVO de verdad, sin tantas tonterías y estupideces. Pidamos a nuestra Madre, María, que nos dé un poco de su MISERICORDIA y MERCED para ser más humildes y para tratarnos como verdaderos hermanos, y lo hacemos hoy, en el día de la Sagrada Familia.
Me despido con una frase sentenciosa de un conocido escritor español, Francisco Umbral: “El talento, en buena medida, es una cuestión de insistencia”. No hace falta ningún tipo de explicación. Algunos ya tienen propósito y tarea para el nuevo año.
A buen entendedor... FELIZ AÑO NUEVO.
P. Luis Miguel Marchante Úbeda, Comendador